jueves, 20 de marzo de 2008

Ejercicio de épica

Contar la historia de un accidente o asesinato (solo acciones y acciones), sin lírica ni dramática.

Llevaba un mes planeando esta ocasión. Estaba feliz de poner en práctica lo aprendido en la escuela forense. Por eso esperó a que llegara su novio, ebrio como todos los viernes, puntual a las 3 de la mañana. Esperó a que cayera dormido en el sofá y entonces le pegó con un sartén de teflón. Lo arrastró por el piso de mármol. Lo metió en un bote repleto de ácido. Cerró el bote y esperó hasta la tarde siguiente. Y cuando terminó de lavar, abrió el agua del lavadero y vertío todo el liquido maloliente al drenaje. Sí. Ahora podría confirmar su teoría del crimen perfecto. El maestro le tenía que haber puesto 10.

Ejercicio de guiones

Hacer un diálogo con dos personajes que cuente una historia. (uso de guión largo)

Creo que estoy embarazada Alicia pareció decir la verdad. Te juro que esta vez si me cuidé. Si yo fuera la de antes ni te vengo a ver.

¿Y qué quieres que yo haga? la miré como quien mira algo que ya no puede dar lástima. Me dejaste por un hombre Alicia.

Pues nada. Sólo quería avisarte, porque me importas Elena bajó la mirada y sujetó el uniformde la escuela entre sus dedos, sólo quería que lo supieras y se fue corriendo por las escaleras de mi edificio. Unos días después la volvía a ver, estaba en la sección de Nota Roja del periódico.

miércoles, 5 de marzo de 2008

Ejercicio 3

Ejercicio 3: (Sobre la dramática) Hacer un diálogo con un personaje asignado (niño), en donde se cuente una historia sin caer en diálogos vanales... (6 líneas para cada personaje)


Niño: sí... pero por qué no lo puedo abrir
Mujer: Cállate niño, qué no ves que te está viendo el azul, además tú pa'qué quieres
Niño: sí... pero puedo abrir no'mas una
Mujer: No la vayas a abrir hasta que la entreges
Niño: ¿y luego me llevas al parque?
Mujer: Si al Negro le gusta el encargo hasta te compro un helado, pero ya cállate
Niño: ¿y si no le gusta? ¿otra vez no vas a regresar a la casa? ¿me vas a dejar solito?
Mujer: ¿Cómo no le va a gustar si la mandan desde Colombia? Además, ésta es para que la pruebe... y ya luego vemos que hacemos... y si no te callas te voy a dejar aquí y a ver quién te quiere cuidar. ¿oíste? Dije que si me oíste
Niño: ...sí...
Mujer: Más te vale, y ya deja en paz la bolsa. Mira, cuando seas grande vas a entender de qué se trata este trabajito y ...
Niño: Siempre me dices lo mismo... yo ya quiero ser grande ¿cuándo voy a ser grande?
Mujer: Cállate...Esas cosas no se desean...

Ejercicio 2

Ejercicio 2: (Algo sobre la Lírica)Escribir un poema de 10 líneas que hable de uno de los grandes temas (vida, muerte, amor) -adivinen de qué es éste-

Algo está germinando dentro
una hiedra me recorre desde el vientre
para llenar de luz mi cuerpo
Algo está brotando
algo está extendiendo sus ramas hasta mi corazón
y es la misma luz que gira y me seduce
Qué solos estamos mi niño
y qué fuerte es la luz que me convidas
Qué luz dulcísima eres mi niño
qué luz tan triste estás cantando para mí

Ejercicio 1

Ejercicio 1 del Taller de Novela: Hacer una biografía de una compañera de clase, tratando de decir lo más que se pueda de ella sólo observando _ _!


Supieron que se llamaría Lucía el día que abrió sus ojos a la luz, tras una larga espera dentro de una incubadora en el hospital. Quizá el nombre de María le hubiera despertado menos dudas años después. Y casi a sus 20 años, luego de una búsqueda necesaria entre libros de novelas rosas y comedias románticas gringas, había decidido aceptar todo lo que cabía en su nombre. Aceptar, por ejemplo, que Lucía era parte de que le gustara pararse bajo un techo y ver la lluvía deslizandose torpemente sobre los vidrios tibios, que era necesario llamarse así para poder ver desde los ojos oscuros de Lucía. Y que debía de ser una gran bendición (o algo parecido) caer por casualidad esta tarde entre otros extraños que se sentían tan bien siendo otros, y que se miraran a la cara y luego la escondieran entre el cabello suelto, y escribieran algo más sobre otra Lucía que quizá se sonrojaría como ella porque otra Lucía sin edad y sin nada la trataba de encerrar de a trocitos en una hoja en blanco, y que tal vez nunca sabrían que a ella no le gustan los tennis de colores amargos, y tampoco sabrían que tardo toda la semana en decdirse para tratar de vencer el miedo de comenzar de nuevo. Lucía siempre dudando. Y ella que creía que nadie se daría cuenta de la forma en que escribía sobre la libreta nueva, donde empezaba a escribir una parte de su vida, quizá con el nombre de otra Lucía.